Sully Hazana En El Hudson Instant

La maniobra de amerizaje es la más difícil en la aviación. Si la nariz toca primero, el avión se parte. Si la cola golpea muy fuerte, se invierte.

“Lo más difícil no fue amerizar. Fue aceptar que iba a hacerlo sabiendo que si fallaba, 155 personas morirían por mi decisión.” — Capitán Sully Sullenberger. sully hazana en el hudson

Sully mantiene la nariz arriba a 12 grados, los flaps al máximo y aterriza paralelo a las olas del río, no contra ellas. A las 3:31 p.m., el fuselaje toca el agua a una velocidad de 125 nudos (unos 230 km/h). La maniobra de amerizaje es la más difícil en la aviación

Para las 3:55 p.m., todos los pasajeros estaban fuera del agua. Los últimos en salir fueron Sully, Skiles y una azafata que revisó dos veces el avión vacío. Cuando se habla de la Hazana de Sully en el Hudson , la mayoría piensa en un acto de valentía instintiva. La realidad es más compleja y fascinante: fue un acto de matemática aplicada y psicología del riesgo. 1. La experiencia importa Sully había sido piloto de combate en la Fuerza Aérea de EE.UU., investigador de accidentes y fundador de una empresa de seguridad aérea. Había estudiado cientos de fallos de motor. Su cerebro, literalmente, tenía un "directorio" de soluciones. 2. La regla de los 3 minutos En simulaciones posteriores, la NTSB (Junta Nacional de Seguridad en el Transporte) demostró que ningún otro piloto lograba amerizar con éxito en el Hudson si intentaba volver a un aeropuerto. Intentarlo habría causado un impacto en zona urbana. 3. El factor humano Tras el amerizaje, Sully no huyó. Recorrió el pasillo central dos veces, gritando "¡Está todo bien, salgan ordenadamente!". Subió a todos al ala y volvió a entrar al morro que se hundía para asegurarse de que no quedara nadie. Salió el último. Consecuencias y Legado Investigación de la NTSB Durante meses, se especuló si Sully pudo haber regresado a LaGuardia o Teterboro. Las simulaciones computarizadas mostraban que era posible... pero con una condición: el piloto virtual sabía que el fallo iba a ocurrir (ventaja injusta). Cuando los simuladores incluían el tiempo de reacción humano real (35 segundos), todos los intentos fallaban estrepitosamente. “Lo más difícil no fue amerizar

El nombre (Sully’s feat on the Hudson) resuena en la historia de la aviación como sinónimo de precisión, sangre fría y heroísmo silencioso. Lo que pudo haber sido la peor tragedia aérea de la década se convirtió, en apenas 208 segundos, en el amerizaje más famoso del mundo.

Lo que hace único este rescate es la velocidad de respuesta de los de Nueva York. Embarcaciones como el Thomas Jefferson y el Governor’s Island llegaron en menos de 5 minutos. Sus capitanes, formados para emergencias portuarias, rodearon el avión y comenzaron a subir pasajeros con escalas de mano y cuerdas.